Aprendí primero a escuchar.
En mi juventud trabajé en boutiques, disqueras, bares y junto a grupos musicales. También vendí en la calle y frente a públicos muy distintos. Fueron experiencias que me enseñaron algo que todavía considero fundamental: antes de intentar vender un producto o servicio hay que aprender a comunicarse, escuchar, adaptarse y generar confianza.
Con los años pasé de vender a asumir responsabilidades comerciales, dirigir equipos, negociar con proveedores, desarrollar mercados y participar en la creación, renovación y posicionamiento de marcas.
Cada sector me enseñó algo distinto.
Mi trayectoria ha recorrido sectores muy diferentes: material de escritorio, suministros de impresión, bioseguridad, tecnología, repuestos y accesorios, bienes raíces, proyectos inmobiliarios, viajes, turismo y asistencia al viajero. He participado en el desarrollo de marcas como INK LASER y Fast Print, así como en la renovación comercial de MILCAR, además de impulsar diferentes proyectos y emprendimientos propios.
También tuve la oportunidad de trabajar fuera de Bolivia. Viví la disciplina de la manufactura de autopartes en Japón, desarrollé actividades comerciales en Panamá y adquirí experiencia realizando importaciones y negociaciones con proveedores de distintos países de Asia y Sudamérica.
Cada experiencia me obligó a aprender nuevamente.
Porque vender suministros de impresión no es lo mismo que comercializar un inmueble; negociar una importación no es igual que organizar un viaje; y desarrollar una marca propia exige decisiones muy diferentes a trabajar para una empresa ya establecida.
Entender primero a las personas, después el problema y recién entonces buscar una solución comercial.
Aprender en la práctica. Seguir aprendiendo siempre.
No construí mi trayectoria desde una licenciatura en marketing o ingeniería comercial, y prefiero decirlo con transparencia.
Mi principal escuela han sido más de dos décadas trabajando directamente en ventas, negociación, importaciones, desarrollo comercial y emprendimiento.
A esa experiencia práctica he sumado diplomados en gerencia estratégica de ventas, cursos de marketing, ventas, turismo e inmobiliaria, conferencias, capacitación especializada y una actualización constante, tanto presencial como mediante herramientas digitales.
Creo profundamente que la experiencia y la formación no deberían competir entre sí. La experiencia permite entender la realidad; la capacitación ayuda a interpretarla mejor y a tomar decisiones con más herramientas.
Lo que las crisis me enseñaron.
Mi historia empresarial tampoco ha sido una sucesión permanente de éxitos.
He tomado buenas decisiones y también decisiones equivocadas. He atravesado crisis, cambios de mercado, proyectos que tuvieron que reformularse y momentos en los que fue necesario ajustar gastos, replantear estrategias y comenzar nuevamente con los recursos disponibles.
Esas experiencias modificaron mi manera de entender los negocios.
Aprendí que una dificultad no desaparece por ignorarla, pero también que muchas veces detrás de una debilidad existe una oportunidad que todavía no hemos sabido identificar: una capacidad desaprovechada, un mercado mal atendido, un activo que puede utilizarse mejor o simplemente otra manera de hacer las cosas.
Por eso no creo demasiado en las fórmulas universales.
Creo en observar, preguntar, analizar, probar, medir, corregir y volver a intentar.
Una forma de avanzar, juntos.
Hoy concentro esa experiencia en Augusto Canedo || Negocios & Servicios, integrando distintas áreas que he conocido y desarrollado a lo largo de mi trayectoria.
Trabajo acompañando a personas, emprendedores y empresas en decisiones relacionadas con negocios, desarrollo comercial y marketing, inversiones y operaciones inmobiliarias, viajes y turismo, además de proyectos que requieren conectar oportunidades, proveedores, productos, mercados o personas.
La tecnología y las nuevas herramientas digitales también forman parte de esta etapa. Las utilizo para investigar, organizar información, automatizar procesos y ampliar capacidades, pero manteniendo algo que considero irremplazable: el criterio y la atención humana detrás de cada decisión.
No prometo respuestas automáticas, negocios perfectos ni resultados garantizados.
Lo que sí puedo ofrecer es algo mucho más concreto: escuchar, analizar cada situación con criterio, compartir lo que he aprendido durante más de veinte años de experiencia comercial y trabajar junto a cada cliente para encontrar alternativas reales y ejecutables.
Porque después de tantos años emprendiendo entendí que los negocios no siempre consisten en tener todas las respuestas.
Muchas veces comienzan simplemente con hacer las preguntas correctas y encontrar una forma de avanzar.


